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Las obras publicadas en este blog, todas y cada una de mi autoría, YA NO están registradas y protegidas por la Dirección Nacional del Derecho de Autor.

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"Todo el que crea que lo de afuera es lo más importante a la hora del banquete comerá solo las cáscaras"
O.Z.G

lunes, 19 de octubre de 2009

Mamá...

.
. A quien puso su cuerpo para darme la vida y luego
entregó su alma para abrigarme de la muerte...



Con un par de zapatos y un solo guardapolvo
Por las calles de tierra esquivando el barrial
Con el frío en los huesos de bañarse en el fondo
Cuando la escarcha en julio rezaba su impiedad...

Con la siesta a la fuerza y el llanto contenido
De aquel que en la tristeza enfrenta la verdad
Con las jóvenes ansias de vivir otra cosa
Cuando gritos y golpes impedían estudiar...

Con constancia infinita y el puchero en la mesa
Barriendo el gallinero soñando progresar
Con los libros prestados copiando los apuntes
Cuando las manos frías rogaban descansar...

Con cansancio en el alma pedaleando despacio
A devolver los libros, tal vez a trabajar
Cobrar cuentas, doblar dobladas camisetas
Cuando la adolescencia marcaba su compás...

Con la guitarra al hombro y la música a otra parte
Poesía punteada en tinta sin audiencia de hogar
Con la ilusión gastada del refugio en el arte
Cuando el matecocido sabía a realidad...

Con un bolso y dos pesos y un pasaje de ida
Con el deseo y el miedo de nunca regresar
Y el alma mendigando migajas de ternura
Cuando sólo había sombras de tiranía inmortal...

Con cien gramos de carne y el calentador lerdo
En un cuarto apretado de pensión de ciudad
Con la única tibieza de aquellos chiquilines
Que en esa guardería a diario iba a cuidar...

Con un crédito santo y visión de futuro
Ya con el guardapolvo, las tizas, a Pilar
Señorita maestra que sábado y domingo
Curtidos los pulmones ladrillo iba a pegar...

Con el abrazo arisco de su buen compañero
Ese que en ocasiones también la hizo quebrar
Con el desprecio injusto de acusadores índices
Que intentaron robarle su derecho de amar...

Con su familia a cuestas, con los ahorros del año
Con imaginación, con ganas de aún más
Trazó un itinerario, recorrió nuestra tierra
Y entre sierras y espuma plasmó otra realidad...

Con sinsabores nuevos después de algunos triunfos
Con pérdidas que hicieron al valor tambalear
Con el hastío y la sangre de la cruz de este mundo
Pero el espíritu alto dispuesto a continuar...

Con el amor eterno a aquel a quien dio su alma
Con los fantasmas típicos que llegan con la edad
Con la alegría infinita por la misión cumplida
En los peores momentos aún se la oye cantar...

Con la palabra exacta y la mirada triste
Con la firme entereza del que sabe esperar
Y apechugar los golpes de la vida y la gente
Y a través de su ejemplo también sabe educar...

Con un pasar dichoso con cálidos recuerdos
Por todos esos sueños que logró realizar
Con sangre de su sangre cuyo mayor orgullo
Es mirarla a los ojos y decirle Mamá.


Porque los homenajes también se hacen en vida.
Porque las fechas son tan sólo un invento autoritario...




A.C - 21/05/2007

viernes, 2 de octubre de 2009

Conformismo...

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Me basta con el eco de tu risa

Con las migajas secas de tus caricias viejas

Con la última gota amarga de tus besos

Con el rincón más frío de las ruinas de tu alma

Con el silencio herido de tus palabras mudas

Con la llama más leve de tu fuego impreciso

Me basta con quererte sin pedir nada a cambio

Me basta con los restos de tus restos

Y aún así llueven mis ojos,

Y aún así no amanece una sonrisa.


A.C - 03/10/2005

martes, 1 de septiembre de 2009

Alorsa...

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Y te vas en acordes... silbando un “hasta luego” en dos por cuatro...
Mientras sin compasión tu cuore hereje pierde el compás de pronto y sin aviso...
Dejándonos tan sólo con la milonga desafinada del recuerdo...
Tu recuerdo...


Seguirán tus guitarras y tus versos chamuyándonos el alma y los rincones...
Pero te vas... a seguir con la milonga allá en el cielo... o donde sea que se abrigan los más grandes...
Equilibrista de lunfardo... quién va a llenar el pingüino de vino... quién va a llorar en tango la alegría de esta vida que hoy te manotea la sortija...


“¿A dónde vas...?”
Quedate un rato más... si todavía se escuchan las palmas del candombe...
La muerte duele ausencia, porque nos queda un hueco enorme entre tu voz y nuestras ganas locas de
abrazarte

con las manos aún rojas y calientes deshilachadas en aplausos...


Y te vas... tan pronto y sin apuro,
Que no existe pentagrama donde volcar el vals de esta locura...
Habrá milonga en el cielo, GORDO,
pero vamos a extrañarte 2X4 acá en la tierra,
fría sin tus versos, vacía de vino en jarra,
y de gorriones nocturnos que afinan guitarras en zapatillas...


A. C - 01/09/2009

ALORSA... cuando te fuiste a hacer TANGO al cielo GORDO...


"... alguien lo dio por muerto...
¡Qué locura!
Si era siesta nomás... la que dormía..."

La Guardia Hereje - Vuelve el Tango
A. C - 01/09/2009

lunes, 31 de agosto de 2009

Bosquejo

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Turbia la mirada...

Borroso el sentimiento...

Dispersas las palabras...

Desdibujado el llanto...

A.C - 15/09/2005

viernes, 24 de julio de 2009

Incompatibilidades


Caricias de papel escapan de tus manos

Le hacés trampa a mis huesos en cada parpadeo

Te busco en las palabras que emergen de tus labios

Y sólo ecos gastados llegan a mis oídos...


Me persigue tu sombra infinita y distante

Me atrapa tu mirada embriagada en misterios

Me agobia la inconstante presencia de tu ausencia

Me apuñala el absurdo latido que deshechas...


Lejos irá mi nombre cuando ya no me nombres

Muertos caerán mis brazos cuando ya no me abraces

Tal vez nos olvidemos aún en el recuerdo

Y dejemos de querernos sin prólogo ni llanto...

A.C - 11/09/2005

jueves, 16 de julio de 2009

Idea des-amarrada II



Quizás sobren suspiros... pero vivimos apurados, corriendo hacia una muerte que aún no conocemos...


A.C - 16/07/2009

jueves, 4 de junio de 2009

Prostituta...

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La inocencia perdida te empaña las pupilas.

Esa misma inocencia que una vez te robaron

Las calles polvorientas, las almas despiadadas.

Tus huesos son tus huesos

Aunque nadie se detenga a pensarlo ni un segundo

Y los hagan partícipes del circo del espanto.

El silencio es más negro en el suburbio,

Es más cruel el invierno,

Es más hostil la noche,

Es más desesperante la agonía.

Siempre el mismo sabor amargo entre tus labios.

El mismo ardor intenso corriendo por tus pies desnudos y gastados.


A.C - 2001/2004

jueves, 21 de mayo de 2009

Querer, olvidar, recordar, querer...

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No es tan fácil olvidar lo que se quiso,

Ni se quiere por siempre lo que acaba,

No se quiere olvidar por no querer,

Ni se deja de querer por olvidar.



A veces ni se olvida ni se quiere,

Será que es el recuerdo el que se impone,

A veces sin saberlo uno quiere,

Será que el sentimiento no se doma.



Si te quiero es tan sólo por haberte querido,

Sea por lo que sea no te mueras,

Si no te olvido es por haberte elegido,

Sea por lo que sea no agonices.



Ayer exiliada de tus besos te lloré,

Hoy abrazada al eco del grito que no fue te recuerdo,

Ayer quería tu amor, tu compañía,

Hoy quiero que te salves.

A. C - 21/12/2004

miércoles, 20 de mayo de 2009

Prólogo - Epílogo

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Prólogo

Las sombras de la noche son menos peligrosas que tus manos.

Tus palabras, a veces, me saben a silencios infinitos.

El humo de tus ojos embriaga mis rencores


Que se marchan absortos.

Me hundo entre tus huesos y el tiempo deja de ser tirano.



Epílogo

Tus manos, que son más peligrosas que las sombras de la noche,

Ya no le infunden miedo a mi cuerpo despoblado.

Los silencios infinitos, en que a veces se convertían tus palabras,

Ahora me saben crueles, amargos, insoportables.

Mis rencores se duermen en mis párpados esperando

Que el humo de tus ojos los embriague.

Mis huesos ya no buscan el lecho de tus huesos

Y el tiempo es otra vez tirano.



A. C - 07/2000 y 10/09/2000

martes, 5 de mayo de 2009

En las ruinas del alma

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En las ruinas del alma habitan soledades

Que sangran, agonizando, entre olvido y recuerdos

A veces gritos mudos caen en los rincones

Suplicando una pálida tregua a las emociones

Otras veces la sombra desnuda de la ausencia

Se desgarra en intentos torpes, aunque incesantes

De tomar de rehén al sentimiento

Y hasta suele lograrlo...


Es cruel la oscuridad cuando sobra el espacio

Tanto como la luz cuando faltan los ojos

En las ruinas del alma habitan soledades

Cuál será el último ladrillo en desplomarse...


A.C - 15/09/2005

martes, 7 de abril de 2009

Una historia cualquiera

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Él, él era actor... él siempre estaba actuando... y hablaba casi siempre de actuación... pero decía al menos que se iba a dedicar también a la mecánica...

Ella, ella era profesora de lingüística... a veces enseñaba... y quería hacer arte... y a veces algo hacía...
Se vieron una tarde, como quien ve un dibujo que no entiende... con expresión vacía o ya gastada... Y cuando se cruzaron las miradas, no emergieron palabras, como quien caminando por la calle en ese mirar todo no ve nada...

Volvieron a cruzarse y de a poco, cual cigarro encendido en plena madrugada se fueron consumiendo los silencios... Ella encendió por fin el último cigarro después de un par de encuentros y él, él a veces, encendió con ese mismo fuego la piel de las pupilas que, de lejos, ella sentía le hablaban...
Hasta que por fin se dejaron de reveses y se buscaron con la voz que agitan esos vientos de las ganas... Y aunque turbias las aguas se encontraron...

Se vieron varias veces sin que esperaran nada... Y sin embargo... En cada detenerse los latidos, ella... algo esperaba...

Él, él le besó la espalda aquella última noche que se vieron... mientras ella dormía despiertos los sentidos náufragos en las sábanas... Ella, ella besó su espalda aquella misma ya casi mañana mientras él de seguro dormía en otra cama... Y él ya no volvió a hablarle o a buscar con esos ojos mansos su mirada... Y ella, ella moldeó con humo sus deseos y se acurrucó pronto entre las sábanas, a esperar, a observar cada gota de lluvia derramada, y esperar, esperar cada noche el primer rayo débil que abrigue la mañana... como quien sabe que espera una ausencia anunciada y acaso cuando llueve desencuentro espera sin saber bien lo que espera y en ese esperar algo casi no espera nada...

A.C - 05/02/2009

miércoles, 1 de abril de 2009

Idea des-amarrada I

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Sólo una mujer sabe lo que es sentirse la más hermosa y la más fea del mundo en un mismo día y frente a un mismo espejo...


A.C - 16/02/2009

De ausencias y palabras...

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Cuando se joden las palabras

Hablar es tan inútil como llorar ausencias...

Y acaso cuantas lágrimas escapan por momentos

En puntillas y a oscuras

Y nunca descubiertas por la mirada de otros...

Esos mismos vocablos que desnudan el alma

Para amarla...

Son los que en ocasiones la apuñalan...

El eco de la ausencia sabe amargo en los labios del que espera...

No basta con palabras para abrigar rincones...

A.C - 25 /09/2005

miércoles, 18 de febrero de 2009

Momentos...

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Hubo un día...
Tal vez no haya sido un día...
Quizá hubo una noche...
Mejor, hubo momentos...

Y entre ellos... aquella oscuridad y aquellos árboles...
Y aquel camino desolado, y nuevo, y tan viejo y gastado, y tan antes jamás por mis pies recorrido...
Viento...
Un frío deliciosamente insoportable...
Y unas alas enormes en el alma, y un deseo atormentante de volar sin un rumbo...
Libertad...

Esa sensación tan exquisita y rara
De disfrutar a pleno del momento sabiéndonos conscientes del disfrute...
Esos momentos que se graban a fuego en la memoria y en la carne...
Porque son los más simples,
Porque son los más incalculablemente merecedores de ser vividos...
Porque no son evento por sí solos... necesitan imperiosamente de nuestro espíritu... no tienen nombre ni tiempo...
Son aquello que nosotros los hacemos ser... momentos de integridad y calma...

Esos momentos que se recuerdan menos porque se han vivido más... pero el recuerdo es nítido cual si aún estuvieran sucediéndose...
Haberlos vivido más implica simplemente haberlos entendido en su apogeo... No son vanos recuerdos de aquel tiempo pasado que resultó ser mejor... son pedazos de un camino que aún existe en nuestra mente, que por ello podemos recorrer a cada instante... y esto acaso lo supimos de pronto mientras con frío y alas caminamos tranquilos por un silencio oscuro aquel momento...

Después no importa lo que venga...
Lo que sucede siempre es por algún motivo... o por muchos...
Y tal vez siga siendo, o haya dejado de ser mucho antes de que seamos conscientes...
Y acaso no haya necesidad de ser consciente a veces...

Nada es real a menos que eso sea lo que queramos...
Nada existe en nuestro mundo a menos que exista en nuestra mente...
Todo es mucha palabra y en todo caso depende de cada uno de nosotros...
Y cuando la libertad y la ilusión comparten una copa con la autenticidad y el sentimiento... entonces ya no importa que suceda, ni cuándo, ni de qué modo... los momentos son más plenos... y la amistad habla por sí sola... o se queda en silencio... pero está...





A.C - 28/08/2006

domingo, 15 de febrero de 2009

Ahora y siempre...

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No basta con callar para no decir nada.

Un silencio infinito habla más que los muertos allá


En sus tumbas oscuras y olvidadas.

No se mata con golpes la memoria.


A.C - 07/04/2000

viernes, 13 de febrero de 2009

Cenizas...


Y desarmarme en carcajadas en tu boca

Borracha de atropello y de derroche...

Y acurrucarme en cada acorde de tus manos

Templando con mis ojos tu desvelo...

Cuánto sabe el silencio de caricias...

Cuánto la voz de miedo...

Penumbras en los huesos taciturnos

Le arrancan a la piel la ceniza con besos...

Se eclipsa la conciencia inhalando deseo...
A.C - 22/12/2008

A veces...

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A veces no se trata de entender sino de aceptar.

A veces la razón confunde al alma y duele más el tiempo.

No siempre el pensamiento es constructivo.

A veces las palabras son silencios

Y los silencios hablan un lenguaje distinto al de los hombres.

A veces una mirada revela todo aquello

Que jamás se atreverían a pronunciar los labios.

No siempre resulta fácil comprender lo que dicen los ojos.

A veces es imprescindible ver la realidad. No siempre.

A.C - 14/10/2000

jueves, 12 de febrero de 2009

Ser...

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A veces, cuando me complico en preguntas sin respuestas y me pierdo intencionalmente en el laberinto de lo absurdo, comprendo que en ocasiones de nada sirve el pensamiento, de nada sirve valerme de palabras... entonces me dejo ser, y es precisamente en ese instante en el que comienzo a parecerme mucho más a mí misma...


Fui, sin haber deseado ser, mucho antes de saber acaso que era,
Fui por decisión de otros, fui lo que soñaron otros,
Fui diferente a otros...
Fui lo que creyeron que era, lo que yo creí que era, lo que mostraba que era, lo que era...
Fui una y muchas más al mismo tiempo,
Fui como me hubiese gustado ser, como nunca seria, como me dio la gana...
Fui por imposición y por propia iniciativa,
Fui por curiosidad,
Fui por necesidad de seguir siendo,
Fui por derecho a ser, por agradecimiento, por rebeldía, por pena de no ser...
Fui...
Soy aquello que fui, y más, y un poco menos,
Soy por todos los motivos por los que fui algún día...
Soy por el hecho mismo de ser y de haber sido,
Soy aún sin saber bien lo que soy o por qué...
Soy por alguna sencilla razón, o por muchas, o por una o muchas complicadas...
Soy...
Fui, soy, y tal vez, siga siendo...
Hoy elijo ser.
Ser no es no ser...
Ser implica a veces haber sido o dejado de ser...
Y así como un día fui sin haber deseado ser mucho antes de saber acaso que era,
Dejaré un día de ser sin haber deseado ya no ser y aún sin saber que ya no soy.

A.C - 08/04/2005

miércoles, 11 de febrero de 2009

Puertas por donde escapan las palabras...

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Y una vez... dijiste tan sólo unas pocas palabras y acaso sin querer me abriste una puerta tan ancha... tan grande... tan pesada... y entonces comprendí... releyendo unos versos... releyendo unas escenas... escritas hacía tiempo y con tanta pasión... de esa que en ocasiones opaca al talento y brinda tanto más que años de cátedra... comprendí cuánto me gustaba lo que hacía, cuánto me llenaba desde la inspiración hasta el garabato ya leído y olvidado... y fue ahí la pregunta... años de esconder tanto... y tan mío... quién es juez... quién es parte... no podía sentarme a esperar que me aprobaran... quién además... siempre estarían los cobardes acusadores índices entablillados por el idiotizante no hacer nada... firmes esperando para dar el gatillazo... a quién podía importarle... cuántos otros... a cuántos otros yo... estaba negándoles esto que por las noches acaso cuando faltaba el vino y en penumbras me acariciaba el alma... eso mismo... eso que antes mostraba con tal entusiasmado desparpajo... anestesiado ahí... por las dudas... por si quedara ahí... reflejado en mis palabras algo tan mío... tan íntimamente reprimido y achacado... que pudieran verme un poco más el alma... y entonces esa vez entendí algo... después... después escuché atenta algunas otras voces... y entendí que sí, me daba... ¿miedo? que me vieran desnuda en cada uno de mis versos... mal rimados, apenas esbozados... incongruentes... casi analfabetos... y no lindos... sino tal vez tan sólo reveladores... tan sólo un poco más de sentido de la vida, de mí-vida... expresado... Y más tarde... ya junto a tus palabras, y las de algún autor y mis ganas de apretar bien, bien fuerte los párpados y abrir grandes los brazos... terminé viendo esa bella película, en un cine repleto de pupilas... y me ví en cada uno de esos tres personajes... como si al escribirla hubiese dicho, "para no deschabarla la fragmento en más de una persona"... como si antes de crearlos a ellos fuera a mí que me hubiera soñado... Y comprendí... que todo volvía a un sábado de diciembre... cuando escuché así de frente a una bombilla oliente a yerba tus palabras, eso era... ya daba igual a estas alturas... releí cada uno de mis versos... y sentí tanto alivio... tanto placer recóndito... tanto anhelo... y me sentí como un cuarto personaje de aquel cineasta loco y adorado, que enojado con el mundo escribe obras para luego negárselas a la gente... pero en cambio, a diferencia de él, dejé de negar mi intento de crear y compartir eso apenas creado... en un esfuerzo enorme por no dejar caer sobre mi espalda esa puerta que juntas, acaso sin que lo supieras, empujamos ese sábado a la tarde allá en el monstruo Baires... y me propuse, no dejar caer la puerta, no cerrarla jamás... en honor, en agradecimiento, en homenaje, a que existan estas personas, como vos, en la vida, y que se hayan colado así en puntillas por entre las goteras de mis días... y en un grito y un intento desesperado de que se den estos hermosos momentos de iluminarnos el alma con una mente puramente abierta al reencuentro con uno mismo... Y en ese mismo intento otra vez sentí... ¿miedo? y abrí grande los brazos y me arrojé al vacío de disfrutar sin registro ni reveses... y comprendí que no bastaba la aprobación ajena, ni el gusto ajeno... ni la excelencia en lo que estaba haciendo... ni nada... más que el momento exacto en el que el embriagante humo de la inspiración me acechaba... el momento preciso en el que mi alma, en un romance eterno con la mente se rozaban, y entonces, esa explosión de los sentidos a través de inconexas ideas y palabras apenas asomadas, delineadas por una mente ajena a todo, excepto al aquí y ahora de estar incluso sin estar en mí resumiendo un universo mágico en palabras... y luego... cuando llega la calma, la hora de sentir el vacío tan lleno de la obra acabada... que quedaba... solamente el vino cotidiano de compartir aquello que yo creaba... que tanto me llenaba, rescataba... y por cierto liberaba... y en ese mismo instante tu mirada... y tu voz repitiendo unas palabras... y el eco de palabras ya gastadas... que tal vez ni recuerdes que soltaste pero que sin saberlo yo tampoco se fueron acurrucando en cada bocacalle de mi alma... era eso... a veces no sobran las palabras... a veces hacen falta... a veces nos abrigan en plena madrugada...
A.C - 10/02/2009

Garabateando acordes...